viernes, 21 de septiembre de 2012

La Teoría de la interrupción

Los defensores de la teoría de la interrupción sostienen que hubo una "creación primitiva" en el pasado remoto, y a ésta se refiere Génesis 1:1. Isaías 45:18 dice: "Porque así dijo Jehová, que creo los cielos; el es Dios, el que formo la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano [heb. tohú, desordenada], para que fuese habitada la creo." Este versículo, al hablar de los teóricos de la interrupción, demuestra que no se puede tomar el significado de Génesis 1:2 como relacionado con que la creación original de Dios estuviese desordenada [heb. Tolú] y vacía, sino que había un buen orden creado, que contenía uniformidad, complejidad y vida.

Los partidarios de la teoría de la interrupción proponen que Satanás, quien habría sido un arcángel antes de su caída, gobernaba esta tierra preadámica en un reinado que originalmente era perfecto. Entonces, se rebeló, junto con las ciudades y naciones de la población preadámica. En ese momento la tierra (su dominio) fue maldita y destruida por una inundación (a cuyos restos se refiere Génesis 1:2, al hablar de "la faz del abismo"). Este versículo señala que "la tierra estaba desordenada y vacía". Arthur Custance sostiene que la frase "desordenada y vacía" se refiere a un vacío arruinado y devastado, como consecuencia de un juicio y, por tanto, se debería traducir como "una ruina y una desolación".

Los teóricos de la interrupción citan Isaías 24:1 y Jeremías 4:23-26 como evidencias de este cataclísmico juicio de Dios (aunque estos pasajes se refieren al juicio futuro). En cuanto al Nuevo Testamento, afirman que las palabras de Jesús en Mateo 13:35, "desde la fundación del mundo", significan literalmente "desde el derrocamiento del mundo". 2 Pedro 3:6-7 no se referiría tampoco al diluvio de Noé (se dice que el contexto es "el comienzo de la creación"), sino que se referiría al primer diluvio, que habría destruido el mundo preadámico.

Algunos defensores de la teoría de la interrupción señalan al rebhiá, acento disyuntivo introducido por los rabinos de la Edad Media entre Génesis 1:1 y 1:2 para indicar la presencia de una subdivisión.6 Asimismo, la conjunción hebrea vav puede significar "y", "pero" o "ahora bien". Los teóricos de la conjunción prefieren leer el versículo dos de esta forma: "La tierra se volvió sin forma y vacía", aunque admiten que la Biblia no nos dice cuánto tiempo paso mientras la tierra se hallaba en este estado caótico, o de interrupción, entre Génesis 1:1 y 1:2. H. Thiessen dice: "El primer acto creador tuvo lugar en el pasado inmemorial, y entre él y la obra de los seis días hay lugar amplio para todas las eras geológicas."

Sin embargo, los teóricos de la interrupción sostienen que Dios comenzó finalmente el proceso creativo de nuevo en la neo-creación o reconstrucción de Génesis 1:3-31.3 Afirman también que el lenguaje de los pasajes "hizo Dios" permite que se trate de una re-creación o una remodelación del universo, y no tienen que limitarse a sucesos ocurridos por vez primera. Algunos teóricos de la interrupción toman los "días" de la creación como días de veinticuatro horas. Otros consideran los "días" de Génesis 1 como periodos de una extensión indefinida.

Entienden que las palabras de Génesis 1:28, "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra", sugieren en realidad no un llenarla, sino un volverla a llenar, con lo que se querría decir que la tierra había estado llena anteriormente, y ahora necesitaba que se la llenara de nuevo. Algunos señalan el hecho de que Dios emplea esta misma palabra cuando le ordena a Noé que "llene" la tierra en Génesis 9:1.

Además de esto, el pacto de Génesis 9:13-15 (donde Dios promete que "no habrá más diluvio de aguas para destruir a toda carne"), pondría sugerir que Dios había utilizado esta forma de juicio en mas de una ocasión.

Se toman los fósiles humanos más antiguos, junto con los fósiles de dinosaurio, como evidencias de este mundo preadámico. La nota de la Biblia Scofield explica: "Releguemos a los fósiles a la creación primitiva, y no queda conflicto alguno entre la ciencia y la cosmogonía del Génesis."

G. H. Pember afirma:
Entonces, puesto que los restos fósiles pertenecen a criaturas anteriores a Adán y, sin embargo, muestran evidentes huellas de enfermedad, muerte y destrucción mutua, deben haber pertenecido a otro mundo, y tener una historia propia manchada por el pecado; una historia que terminó en su propia ruina y la del lugar donde habitaban.

A pesar de todo, la teoría de la interrupción presenta varios puntos débiles. El idioma hebreo no da lugar a una interrupción de millones o miles de millones de años entre Génesis 1:1 y 1:2. Tiene una forma especial que indica secuencia, y comienza a usar esa forma a partir del versículo tres. Nada indica secuencia entre el 1:1 y el 1:2. Por tanto, muy bien se podría traducir el 1:2 de esta forma: "Ahora [esto es, en el momento del principio], la tierra carecía de forma y estaba vacía de habitantes."

Hoy en día, los eruditos en Antiguo Testamento suelen reconocer que Génesis 1:1 funciona como una declaración resumida e introductoria sobre la creación, sobre la cual amplía detalles el resto del capítulo. El versículo no describe a un mundo preadámico, sino que le presenta al lector el mundo que Dios creó sin forma y vacío. Esto es, Dios no creó la tierra con su forma presente de continentes y montañas, ni la creó con gente ya en ella. En los tres primeros días, le dio forma a su creación; en los días del cuarto al sexto, la llenó. El resto de la Biblia mira estos días como creación; no como una re-creación.

Además de esto, los verbos bará, yastar y asá son utilizados en un paralelismo sinónimo en diversos pasajes del Génesis y de otros libros de la Biblia. Debemos ser cautelosos al asignarles un significado ampliamente distinto a estos verbos, simplemente porque está mas de acuerdo con una cierta teoría armonizadora. Además, el termino "llenar" (1:28) no significa "volver a llenar" algo que ya ha estado lleno anteriormente; solamente significa "llenar". También, la palabra "estaba" del versículo dos ("la tierra estaba desordenada y vacía") no se debe traducir como "se convirtió" o "se había vuelto", como sostienen los teóricos de la interrupción.

Por ultimo, la teoría de la interrupción se derrota a sí misma. Al relegar todos los estratos que contienen fósiles al mundo preadámico, con el fin de armonizar Génesis 1 con los datos científicos, elimina toda evidencia de una catástrofe acuática global en los tiempos de Noé. Custance, el defensor más técnico de la teoría de la interrupción en la segunda mitad del siglo veinte, notó esta dificultad y optó por un diluvio local en Mesopotamia y los lugares que la rodean. Sin embargo, Génesis 6:7, 13,17; 7:19-23; 8:9,21 y 9:15-16, dicen claramente que el diluvio tuvo una extensión universal.


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